Vehículos, entre el potencial exportador del país hacia Venezuela

Corficolombiana presentó un análisis de las oportunidades de cara al vecino país. Colombia arrebataría un porcentaje de las importaciones desde China.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales con Venezuela ofrece el regreso del otrora mercado exterior más importante para Colombia, bajo un contexto completamente diferente al acostumbrado en la época dorada del intercambio comercial.

No obstante, el país vecino se presenta en esta oportunidad como un mercado de interés -aún en medio de sus dificultades-, para el destino de la producción de bienes colombianos, entre esos, los vehículos.

Así lo evidenció una de las conclusiones del más reciente informe semanal de la firma Corficolombiana que analiza el restablecimiento de estas relaciones diplomáticas, así como las oportunidades y el reto del comercio exterior.

“La reapertura de la frontera colombo-venezolana significa una oportunidad para reactivar el comercio bilateral. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el tamaño y las estructuras productivas de ambos países han cambiado en los últimos años, lo cual supone nuevos retos para el restablecimiento del comercio”, explicó el informe en una primera instancia.

Ahora, por los efectos macroeconómicos que experimentó el país vecino, especialmente la caída de su Producto Interno Bruto (PIB) durante 2014 y 2019, el tamaño del comercio venezolano “seguirá lejos de lo que fue a inicios de siglo”, lo que hace inferir que “en el corto plazo las importaciones venezolanas desde Colombia no aumentarían sustancialmente, producto de sus limitaciones económicas actuales”, indican.

Los retos logísticos

La logística está entre los principales retos de integración entre ambos países vecinos, aunque la cercanía geográfica puede permitir integrar estructuras productivas y reduce los costos de fletes, así como bajan los tiempos de envíos.

“En particular, las dimensiones que reflejan las vulnerabilidades más grandes para el comercio se relacionan con la participación de la comunidad en el comercio y la cooperación con la agencia transfronteriza externa”, señaló el reporte.

Explicaron que en lo corrido del presente año, el intercambio de bienes desde Colombia hacia Venezuela se realizó mayormente por vía terrestre, el 75% concretamente, mientras el comercio marítimo, con un 22% de participación, “sigue siendo un reto”, ya que de acuerdo con el índice de conectividad de carga marítima de línea de la Unctad, “Venezuela padece una de las conectividades marítimas más débiles entre los países de la región”.

Las oportunidades

El reporte, elaborado por el equipo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, evidencia que Colombia perdió posiciones dentro de los principales socios comerciales del vecino país, a la par del detrimento de las relaciones diplomáticas y pasó de ser el segundo aliado a caer entre la cuarta y octava casilla desde el 2010, a la par de la consolidación de China, India y Estados Unidos.

No obstante, desde la firma consultora evalúan que “existe una oportunidad importante” relacionada con reemplazar un porcentaje de esas importaciones chinas desde Venezuela.

“La cercanía geográfica mejora sustancialmente los costos relacionados a los tiempos de envíos de mercancías (...)”. Además, “Colombia cuenta con una ventaja comparativa revelada (RCA por sus siglas en inglés) en la producción de ciertos bienes que hoy Venezuela importa en mayor magnitud desde el país asiático”, puntualizó el documento.

Los expertos acordaron que Colombia, teniendo en cuenta la reconfiguración de la demanda venezolana, se podría retomar las exportaciones de pieles de animales y de vehículos de automotores, partes y accesorios, esta última la categoría de mayor dinamismo entre 2004 y 2007.

También encontraron potencial en aleaciones férreas, pesticidas y polímeros; además, el comercio de banano, extractos de té y café, hasta medicamentos.

Es de esta manera que Colombia también estaría en la capacidad de aumentar sus exportaciones de aceites vegetales, azúcares y frutas; así como nuevas oportunidades en aceite de palma y de coco, azúcar en bruto, jabones y carne bovina congelada.

“Es importante reducir los costos logísticos, especialmente para el transporte terrestre (...) ya que entorpece el proceso de recuperación de las relaciones comerciales”, concluye.

Fuente: Portafolio.

Actualizado (Martes, 06 de Diciembre de 2022 12:17)